Jose y Carol

sábado, 15 de diciembre de 2007

Como os contaba en mi anterior aventura, por fín se me estaba poniendo de cara una de mis mayores fantasías y era la de tener un trío. No sabía como podría ser... dos chicos y una chica o dos chicas y un chico aunque esta última posibilidad era la que más me apetecía.

El caso es que al final fue dos chicos con una chica... os cuento. Después de lo que sucedió con mi cuñada y su hija, a los dos meses, me llamó mi primo José con el que me llevo de maravilla. Iba a venir a pasar unas semanas de vacaciones a casa con su novia Carol con la que llevaba 3 años saliendo. El día que llegaron era todo juerga tras juerga... la verdad es que nos llevábamos de maravilla los tres y coincidíamos en todo. Carol era una preciosidad de 32 años, muy delgada y fibrosa, con el pelo cortito y rubio y era una tía muy vitalista y risueña. José había encontrado un verdadero chollo de mujer, al parecer lo tenía todo.

Una de las noches que salimos a cenar, volvimos sobre las 4 de la mañana después de estar en varias discotecas. Los tres estábamos un poco perjudicados y Carol decidió ir a darse un chapuzón a la piscina. Nosotros nos tiramos encima del colchón hinchable que les había puesto en el comedor y después de unos segundos vi como mi primo se había quedado dormido. Me levanté al baño que estaba en el piso de arriba y a la vuelta salí a que me diera el fresco a la azotea. No me acordaba que Carol estaba en la piscina... pero empecé a oír el agua y me asomé... estaba dándose un baño desnuda... era preciosa. Tranquilamente salió del agua y se tumbó en el césped. Tenía una figura increíble, grandes pechos, piernas delgadas, pies finos... yo estaba alucinando... Carol en mi piscina, desnudita...
_¿Qué tal, primo?... ¿Está tremenda verdad?... Es increíble la suerte que he tenido con Carol... además de ser como es, le gusta el sexo demasiado... a mí me cansa a veces. Hay días que no la puedo seguir, es insaciable. Bueno, y la suerte de tener un primazo como tú. Venga, vamos a bajar y nos damos un baño con ella.
_Vale tío, pero no se cortará...
_Ja, ja, ja... más bien el que se va a cortar eres tú.

Efectivamente, yo bajaba cortadísimo... salimos al jardín nos desnudamos y nos tiramos al agua... Carol lo hizo detrás de nosotros. Allí estábamos de nuevo riendo y pasándolo en grande. Salimos del agua y los tres nos tumbamos uno a cada lado de Carol... la vi ahí tan cerca, desnuda... era fascinante. Al rato, mi primo se volvió hacia ella y comenzaron a besarse mientras que con su mano le estaba masturbando. Yo, claro está, que tenía mi polla súper dura me levanté para irme dentro de la casa...
_ No te vallas Juan... me dijo Carol... a mi no me molestas. Al revés.
Yo no entendía nada, estaba asustado... me fui a la cocina y desde allí, les veía follar como dos posesos. Mientras, comprobé que la ropa de Carol estaba en la encimera y vi que estaba su tanguita... era demasiado... el tanguita minúsculo de Carol en mis manos... lo tomé y lo chupé mientras que me hacía una paja y les seguía mirando... al final, me corrí en las bragas. Asustado pero excitadísimo me subí a mi habitación a darme una ducha tranquilizadora cuando al rato se abrió la puerta de la mampara y entró Carol.
_ Te estábamos esperando tío, pero vamos que de aquí no te escapas.
Y poniéndose de rodillas en la bañera, empezó a chuparme el falo mientras yo me apoyaba en la pared para no caerme...
_ Pero quítate chica, que puede venir José...
Pero hasta que no acabó no se quitó
_ Que sepas que me da igual que estuviera José aquí. Hace tiempo que quería probarte... y él lo sabe.

En eso que salimos de la bañera y comprobamos que mi primo estaba en la cama, desnudo también
_ Aquí os estoy esperando... ven aquí Carol...
Y de nuevo se liaron... y yo, una vez que se me había pasado el corte, me tumbé al lado de Carol y empecé a besar sus pies.
Carol cogió de la bolsa de viaje que tenía en la mesilla, un consolador amarillo, ancho, largo y con forma de pene y se lo empezó a meter por el ano... yo, mientras que mi primo estaba comiéndole las tetas, seguía con mi lengua entre los deditos de sus alargados pies... éramos insaciables, ninguno de los tres podíamos parar... pero Carol se llevaba la palma cuando comprobé que había metido en su culo todo el consolador
_ Ven aquí, Juan... saborea más de cerca de mi chica... fíjate que coño tiene más lindo.
Y a sí fue comencé a comer, de la misma forma que hizo ella con mi polla, su rasurado chocho... ella dando gritos de placer, le iba comiendo el culo a mi primo.

De pronto, Jose se tumbó, tomó por la cintura a su chica que de un brinco se colocó encima de frente a su novio, el cual metió su tremenda verga por el coño de Carol... y no le costó nada, ya que ella estaba muy excitada. Yo, me puse de pie encima de la cama y empecé a meter mi polla por el otro agujero que había dejado libre mi primo... el ano, que tenía absolutamente dilatado por sus jugueteos con el consolador.
_ Eso es valiente, fóllate a Carol... que le está gustando
Y después de un buen rato en esa postura y ante los gritos de placer de Carol, José se quitó, echó la cabeza de su chica hacia debajo de tal manera que quedaba colgando y le metió el pene por la boca...
_ Ya estás callada, ya no gritas... pero te sigue gustando eres una viciosa.
Yo aproveché ese momento para que, mientras mi primo se follaba a Carol por la boca, yo lo hiciera por su chocho... y ninguno de los dos aguantó mucho más... José se corrió en la boca de su chica y yo terminé echándoselo todo encima de su tripa.
Aquello fue increíble... los tres quedamos exhaustos. Nos lavamos y regresamos a la piscina.
A partir de ese día, ya supe lo que era realmente disfrutar un trío... y repetí.

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