Cierta edad

viernes, 20 de noviembre de 2009



Ha llegado la “cierta edad”. No se todavía su significado pero te das cuenta cuando casi todo el mundo que tienes a tu alrededor habla con esas palabras. Te dicen… es que al llegar a cierta edad… cuando ya tienes cierta edad… a pesar de tener una cierta edad. Pero en realidad cuándo obtenemos esa edad, cuando cumplimos la mayoría, al irnos por primera vez de vacaciones sin los papás, al independizarnos (véase vivir solos, en pareja o casados). El caso es que me dicen que deje de escribir estas cosas que ya voy teniendo una edad.
El vocablo “cierta edad” empezó a tomar cuerpo cuando, después de estar con Laura, me dí cuenta que ya no necesitaba ser y demostrar nada, que todo me daba igual. Pasé de ser el gran follador a ser el gran individualista. Lo primero es obvio… siempre en mis relaciones se trataba de dos, dos personas unidas en el sexo. Caricias, besos, lametones… te follo por donde te gusta y después por donde obtengo mayor placer, pero siempre es cosa de dos: dos toman partido sexual llegando al egoísmo individual… es así.
En cambio al llegar a esa “cierta edad”, por lo menos en mi caso, la tortilla se da la vuelta. Es el egoísmo de obtener el máximo placer y después entregarme a ella… a su egoísmo. Os explico.
Hace un año aproximadamente estuve con una chica de mi edad… al llegar a cierta edad ya no puedes elegir edades, ojala. Hubieron varias etapas… nos conocimos en un chat y estábamos como dos adolescentes… quedamos y ya nos comportábamos como dos personas adultas pero cuando llegamos a la tercera… entré en esa “cierta edad”.
Lo primero: fue darme cuenta que en realidad ya no quería perder el tiempo con aquella chica… ya sabéis, si le gustas físicamente o no. Es decir llegó el exhibicionismo. Directamente lo que me importaba a esta cierta edad era quitarme viejos tabúes… me desnudé y sin darle tiempo de reacción acallé su boca con mis labios al mismo tiempo que la iba desnudando… entera, no dejé nada sobre su cuerpo. No le di optativas… era yo el que quería llevar la iniciativa.
Lo segundo: el placer egoísta. Primero YO le iba a dar el placer que sabía que, ante todo, era YO el que lo gozaría… fui bajando con mis labios hasta sus PIES los cuales comí con un apetito voraz, las plantas, el talón y aquellos deditos que metí de una vez en la boca pasando la lengua entre ellos, saboreando largamente, sin tiempo… la vida se había parado a mi alrededor, notaba la NADA sólo era YO y la excitación. Tras varios minutos poseídos por el sabor y el tacto de sus PIES, notando que sus jadeos eran cada vez más profundos y constantes subí directamente hasta el coño en el que ella tenía su mano metiendo una y otra vez su dedo índice. Cuando llegó mi boca abrió los labios del clítoris de una forma exagerada… chupé y tragué todos sus fluidos.
Era ella ahora la egoísta… quería tener su momento de egocentrismo.
Se corrió cuando tenía mi lengua dentro de ella dando un grito seco. Noté como aquel elixir de dioses brotó lentamente pero dejando un aroma intenso.
Era de nuevo mi turno… necesitaba volver a ser YO el amo.
La arrastré hasta el borde de la cama y en aquella postura quedó a mi merced un pequeño y rosado ano el cual comencé a besar para mojarlo con mi saliva. La lengua en esos momentos notaba que no era mía… cobró vida propia (quedé de nuevo poseído) entrando y saliendo una y otra vez de aquel, cada vez más grande agujero. Así, una vez había saboreado bien su culo y visto su enorme dilatación, comencé a meter mi también dilatada polla, primero despacio… con tacto.
Lo tercero: ahora era el momento que debía ser de los dos. Como dos animales en celo. Placer por placer. Corriéndonos juntos. Pero hasta en esos momentos en los que la adrenalina sube al máximo noté de pronto esa “cierta edad”… ella quería que metiera hasta el fondo mi polla para que la notara entera y así correrse pero mi gusto egoísta no era ese. Siempre he follado metiéndola hasta la mitad y cuando ya estaba totalmente excitado, darle el gusto y acabar como quería ella…
En aquella ocasión con Laura sucedió lo mismo, me suplicó de qué manera quería que la follase; pero yo no quería… quiero ser un momento egoísta. Ya tengo “cierta edad” tengo miedo a que Laura se lleve todo el placer del momento y yo, al final, me quede viendo su cara de satisfacción… no… me niego. Saqué lentamente mi polla bien dura hasta el momento que noté mi máxima excitación. Fue entonces cuando, tras notar que iba a eyacular, empujé con un soberbio movimiento hasta el fondo de su coño y con espectaculares convulsiones y gritos por fin nos corrimos.
Yo dentro de ella… ella dentro de mí.

6 comentarios
  1. Bueno veo que a cierta edad, se pueden hacer maravillas..jeje
    Besos muy dulces

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  2. Por eso yo prefiero a los hombres de cierta edad

    Besos

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  3. La edad es un puntazo siempre a favor.

    Tú estas en una buenisima edad, por lo que veo

    besitos

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  4. Hola que tal, navegando me he encontrado con este blog y me gustaria hacer un intercambio de link.
    si te interesa ponte en contacto conmigo al correo sexycharito@yahoo.es o visita mi blog.

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  5. gracias por tu comentario
    espero que te pases a ver las nuevas fotos que he puesto y te recuerdo lo de intercambiar enlaces, espero que te guste la idea.
    besitos corazon

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  6. La edad esta en la mentalidad, todo depende de la mente que tengas, si es una mente fresca y abierta entonces seras joven durante muchisimos años y por supuesto el cuerpo responde a la mente, asi que hay buen sexo asegurado

    besos

    Adis

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