Lore y Fabi

lunes, 12 de abril de 2010


Llegué a la casa rural de mi amiga Lorena. Esperamos a su amiga Fabi y, cuando la vi. entrar, me dio un vuelco el corazón… era un bombón caribeño. Estaba totalmente helada, así que rápidamente encendimos la chimenea, nos calentamos y nos quedamos hablando y fumando hasta las 3 de la mañana. Lore estaba muerta de sueño y se fue a dormir. Su amiga y yo, después de un rato hicimos lo mismo.

Al amanecer, me desperté sobresaltado… había tenido una pesadilla. Me levanté y al pasar delante de su cuarto vi que seguían durmiendo. Estaban tumbadas cada una hacia un lado de la cama… lógico, pensé, es una cama grandísima.
Habían dejado entre ellas un espacio grande y, como tenía frío… bueno y la posibilidad de estar cerca de aquellas dos diosas… decidí meterme entre ellas. Estaban muy dormidas… y me contagiaron el sueño. Me giré hacia el lado de Fabi y cuando creí que ya me iba a quedar placidamente dormido se giró hacia mí quedándose a milímetros de mi cuerpo.

Deslizó su mano debajo de mi pijama pero yo, lejos de asustarme, di un pequeño gemido… forzado… quería saber cual era su intención, que tomara la iniciativa. Ella siguió acariciando mi piel hasta llegar al pecho y en ese momento abrió los ojos, no sobresaltada… eran ojos de deseo. Acercó sus voluminosos labios a los míos y me besó dulcemente para, después, empezar a desnudarse con muchísimo cuidado para no despertar a Lore que aún dormía profundamente.

Se quedó completamente desnuda… era perfecta, de piel muy oscura, tetas medianas y con unos pezones negros como dos carbones. Con cuidado, me eché sobre ellos y los empecé a devorar… eran riquísimos. Con el movimiento de mi excitación y por qué no decirlo, provocando que mi amiga se despertara, lo conseguí. Lorena se dio la vuelta y sentí como se quedó mirándonos… su amiga Fabiola totalmente desnuda y súper excitada debajo de mí. Disimuladamente cambié mi posición, siguiendo con mis labios dando suaves besos sobre el ombligo de Fabi quedando mi culo hacia Lore la cual comenzó a acariciar primero mis huevos y después la polla que, en esos momentos, ya estaba bien tiesa.

Después de un buen rato, Fabi y yo hicimos un 69, comiéndola aquella increíble raja con pelos pero depilada con un sabor a gloria. Era ahora Fabiola la que me chupaba con verdadera pasión los huevos mientras Lore, desesperadamente ansiosa, bajó hasta los pies de su amiga… esa visión, Lore metiéndose los deditos en la boca, Fabi con mis huevos en la suya y yo con su coño el la mía, desató una tremenda corrida que cayó sobre Fabi. Me quité exhausto y, mientras seguía acariciando aquel coño caribeño, Lore se deslizó por el cuerpo de Fabi como un imán atraída por aquella leche dejando la tripa de su amiga bien limpia.

Ya no podía más y, viendo a aquellas dos diosas retozando, me abalancé sobre mi amiga Lore y empecé a follarla. Estuvimos un buen rato los tres dándonos placeres que, seguramente nunca hubiéramos imaginado. De pronto Fabiola jadeando me ordenó que me tumbara… yo, como buen esclavo, así lo hice… se colocó encima de mi dura polla y empezó a hacer movimientos rítmicos con su cadera, bailando como una posesa mientras que esta vez era Lore la encargada de comerme los huevos mientras con su mano sujetaba parte de mi polla para que no se saliese… Fabi estaba muy dilatada y mojada. Al final, cuando dí un tremendo quejido Lorena lo sacó de aquel maravilloso agujero cayendo toda mi leche a borbotones dentro de su boca ansiosa.

El final de aquel delicioso amanecer fue un auténtico viaje al paraíso. Esta vez fue mi amiga la que ordenó que me tumbara en el suelo. Obediente así lo hice… sin importarme que es lo que iba a proponer a su amiga Fabiola. A aquellas alturas y con la excitación que tenía sólo quería seguir ofreciendo a aquellas dos diosas todo el placer
que quisieran. La escena final fue así… ellas dos sentadas, Fabi con sus deliciosos y suaves pies sobre mi boca acariciándome toda la cara y obligándome a comer sus increíbles deditos y Lore haciendo lo mismo con los suyos sobre mi polla. Me había convertido en su “alfombra”. Pero era delicioso. Mis diosas me estaban llevando a un mundo de sensaciones que, hasta aquella mañana, era desconocido pero descubrí que iba a ser mi futuro.


5 comentarios
  1. Ufffffff, NIÑO!!! Yo quiero una alfombras así en el salón de mi casa ¿Dónde tengo que encargarla?


    Néctares

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  2. Venga yaaaaaaa. Én fin, hay tíos con suerte.
    Un saludo

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  3. Bueno, bueno, aca imposible permanecer impacible contigo, y todavia tocas un trio, mi fantasia incumplida, que envidia.

    Asi hasta yo quisiera probar mis cualidades de alfombra.

    Un abrazo Juank!

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  4. Me gustó, tanto que prefiero decirtelo en privado.

    Un beso

    Pasion

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