Cachorro

sábado, 10 de julio de 2010

Encerrada en su jaula, tras esos duros barrotes, está él. Desnudo… como el cachorro que mira a su Ama… con la mirada limpia, quieta pero expectante y ansiosa. Ansia no por salir, sabe que ese es su destino, sino por que ella entre.

Babea. Élla se ha desnudado y se ha sentado frente a su cachorro. Muy cerca pero no lo suficiente para que pueda tocarle. Eso es muy importante, recuérdalo tú eres mi cachorro… sólo miras y tocarás cuando tu Ama te diga.

Pero él sigue babeando… la flor de su Ama está cada vez más mojada y empiezan a caer las primeras gotas de ese elixir maravilloso. Se está masturbando delante de él… en un ejercicio de resistencia… ¿para quién? 

La Ama acaricia su empapado coño hasta meter los dedos en aquel oscuro cofre del placer y las venas del cachorro se ponen gordas, muy gruesas y tensas.  El cachorro no puede más, se sienta en su jaula y, aunque no se lo han ordenado, comienza a masturbarse. Soy un cachorro y no se enfadará… pienso.

Mal… le dice, un cachorro no debe pensar. Y menos actuar.

El ve que se levanta y se acerca a su jaula. La abre y entra. La cara del cachorro cambia, cierra la boca y ya no babea. Su Ama se ha tumbado sobre ella y, después de comerle los pezones duros y ardientes, comienza a follarle… muy duro, muy profundo, muy excitada.

Tremendas son las últimas embestidas… los últimos gritos. Su semen sale con fuerza cayendo caliente aún sobre su tripa.

La Ama sale, cierra de nuevo la jaula y se sienta enfrente.
El cachorro, espera tumbado sin poder mirarle. No lo debe hacer .

2 comentarios
  1. Y sabes por qué no lo puede hacer?...porque está tan perdido o más que ella.
    Y ¿cómo sabes tú que un cachorro no debe pensar?...ummmmh, dificil tarea la del amo, verdad?

    ResponderEliminar
  2. Describes muy bien la relaccion entre amo y cachorr@, eres tremendamente exxxxxxcitante

    Besos calidos.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario