Compartir piso

jueves, 22 de septiembre de 2011

 Recordando uno de mis primeros relatos, publicado en el año 2008

Cuando terminé mis estudios de magisterio, decidí independizarme y encontré que en la misma facultad, una chica quería acertar con alguien para compartir piso. Contacté con ella y vimos que a las dos nos interesaba así que a los pocos días alquilamos un apartamento. La verdad es que desde el primer momento vimos que todo iba a ir de maravilla ya que nos gustaba cuidar por igual la casa y respetábamos todas nuestras costumbres... y por supuesto las manías.


Un día muy caluroso de verano, estábamos Laury y yo sentadas muy aburridas viendo una peli... medio desnudas... Laury en el sofá y yo en el suelo, a sus pies... ella me tocaba el pelo (me encanta que lo acaricien)... yo le acariciaba los pies (era su debilidad) y en un momento que pusieron anuncios aproveché para irme a dar una refrescante duchita. Me quité lo único que llevaba puesto y me metí bajo el agua que rápidamente empezó a aliviar aquel dichoso bochorno que hacía... al rato escuché que ella entraba en el baño, como en tantas ocasiones en las que Laury y yo coincidíamos allí. La oí haciendo pis… la sorpresa llegó cuando vi a mi compañera que se introducía en la ducha conmigo. En innumerables ocasiones nos habíamos visto totalmente desnudas, era algo lógico y normal en una convivencia, pero nunca en aquella situación. De pronto, Laury empezó a tocar mi culo... no como otras veces... por lo menos eso era lo que estaba sintiendo. Esa mano estaba sugiriendo algo más, sentía algo demasiado fuerte en mi corazón... me excitó. Yo seguía de espaldas a ella, tenía miedo en esos momentos de mirarla a la cara aunque en mi mente se veía claramente la melenita rubia y los ojos azules de Laury.

Siguió moviendo sus deditos suavemente a lo largo de mi espalda lo cual me provocó aún más excitación, mi pulso era cada vez más acelerado... continuaba con muchísimo miedo, cada vez más, de que Laury notara los latidos de mi corazón. Me seguía acariciando por los brazos, delicadamente con la punta de sus dedos y los fue bajando por los costados... muy despacio... sensualmente... las piernas y de pronto empezó a darme minúsculos besitos por los glúteos... Yo estaba paralizada, callada... no podía articular un solo gemido... me moría de placer pero el miedo a algo desconocido con mi amiga era una situación que me superaba pero por otra parte me encantaba... qué es lo que nos estaba pasando.

Las dos continuamos en ese momento tan dulce y mágico cuando de repente Laury, poniéndose de pie, me rodeo con sus brazos por la espalda... era increíble la sensación cuando noté sus duros pezones. En esos momentos ya no podía más así que tomando sus manos las cuales ella tenía sobre mi tripa las empujé hacia abajo hasta que las yemas de sus dedos tocaron mi sexo... en ningún momento las solté, no quería ni dejar de acariciarlas ni que Laury pudiese quitar las suyas del coño, al revés yo presionaba y, mientras me masturbaba, empezaron mis tímidos gemidos. En aquella tremenda excitación, me di la vuelta y nuestras bocas quedaron juntas... y no fue un pequeño pico como en otras ocasiones, con motivo de alguno de nuestros juegos de amigas íntimas... fue un gran e interminable beso. Las dos buscábamos apasionadamente con nuestros labios el placer que podíamos encontrar en la boca contraria hasta que yo me separé bruscamente de ella... nos miramos fijas sin decirnos una palabra y de pronto una lágrima comenzó a salir de aquellos preciosos ojos que tenía Laury. Entonces mi lengua se acercó a su boca… muy despacio… y empecé a besarla sensualmente, como nunca hubiera creído... eran besos tiernos, lentos como cuando se saborean los últimos trozos de un dulce que nunca quieres que se acabe... así estuvimos durante unos minutos... aunque parecieron horas... teníamos los labios enrojecidos.

Sin decirnos nada, salimos de la ducha, nos secamos y aún desnudas nos tiramos encima de mi cama... necesitábamos seguir saboreando aquellos deliciosos manjares que habíamos descubierto... ninguna de las dos estaba dispuesta a dejar pasar un segundo más, la excitación era tal que todo valía... sabíamos muy bien, ya que éramos dos mujeres, como dar placer a la otra y en qué lugares de nuestros sabrosos cuerpos podíamos recibir más. Así que poniéndome encima de Laury empecé con lo que sabía le podía volver más loca aún... sus lindos y pequeñitos pies... se los besé por encima y por debajo, metí cada uno de sus deditos en mi boca, chapándolos con intensidad... mientras que ella hacía lo mismo con mis plantas... lamiéndolas... y dando gritos de placer por lo que le estaba haciendo con mucha pasión... como si fuera una esclava que estaba a su merced. Cuando acabé, sin dejarle descanso me deslicé dando besitos sobre sus piernas hasta que me encontré con el dulce manjar de su rasurado coño... sus labios mayores eran, al contrario de los míos, grandes y sobresalientes así que los mordisqueé con suma delicadeza y fui poco a poco introduciendo la lengua en aquel delicioso agujero del que empezaban a emanar placenteros fluidos que dejaban un buen sabor... era como si el coño de Laury fuera un imán... no podía (ni quería) quitar mi boca de allí. Al mismo tiempo, ella hacía lo mismo con el mío, que también tenía rasurado... era un sin fin de sensaciones... tan agradables... su coñito tenía un sabor salado y caliente, yo sentía la necesidad de no quitar de aquel orificio nunca mi boca y así lo hicimos ambas durante un largo rato hasta que, tras tener con ella varios orgasmos y terminándola de empapar con mis fluidos, me di la vuelta y la abracé quedando las dos fundidas formando un solo cuerpo... en silencio... había sido tan bonito que una sola palabra habría roto el encanto.

5 comentarios
  1. Qué belleza gudelu, y además lo aderezas con esa increíble foto comiendo su pie,. ainsssss, yo me moriría...Nunca tuve una compeñara de piso así, pero claro, tampoco me atreví a decir cuales eran mis gustos. Solo sé que quien realmente me conoce sabe por dónde empieza mi placer.
    Algunas veces te lo han dicho, pero yo te lo digo hoy también: Cuando escribes así, con un sentimiento profundo que traspasa la pantalla, llegas a los corazones, y a mí, me revuelves el alma, a la par de dejarme muyyyyyyy caliente jajajajaja.

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  2. Tremendo relato gudelu, me puse muy a tono en todo momento... Ojalá algún día llegue a escribir de esa manera tan inspirada.... Todo lo que sea participación de los pies evidentemente es de mi predilección .... Sigue adelante que yo te sigo... :)

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  3. Me encanta leerte, y mas cuando es uno de tus relatos, este tiene una mezcla de excitante y dulce, el morbo esta servido

    Has usado una imagen de Arthur de Pins, que me encantan jajaja, tiene imagenes muy chulas, hay unas sadomaso bueniiisimas que me encantan, si quieres te las paso cuando quieras porque son realmente buenas

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  4. Un relato maravilloso, y como muchas cosas de las que te he leído, con una mezcla exacta de erotismo-ternura que lo hace irresistible.
    Si alguna vez tuviese una experiencia con una mujer, creo que sería así, como lo has descrito: con cierto temor al principio pero sin poder pararlo al final.
    Beso.

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  5. El texto y las fotos... vaya combinación seductora.

    Espléndido, no he podido parar de leer.

    Besos

    mydirtybussiness.blogspot.com

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