PERMISO

viernes, 17 de febrero de 2012


Cuando éramos unos enanos, nos daban permiso a mi vecinita y a mí a bañarnos juntos, todo era inocente. Al cabo de los años, en plena adolescencia pero ya sin permiso si no a escondidas, aquel juego inocente dió paso a un juego en el que las reglas eran conocer nuestros cuerpos y esas primeras torpes excitaciones. 


3 comentarios
  1. Por dios, bendita inocencia! aunque veo que aprendiste rápido, no me extraña, con una vecinita así, joder, qué delicia.
    encantador video,

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  2. No hay como disfrutar de la inocencia....bendito tesoro.
    Besos y susurros cálidos

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  3. Uhmmmm .. menudo vídeo. Una gran captura para los que adoramos la belleza juvenil. Por mi parte yo no veo mucho de conocerse y menos torpes excitaciones ... quizás como dices ya se conocen hace mucho.. :)

    Gracias por compartir.

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