TIO ALEX (MAYO/2008)

miércoles, 1 de mayo de 2013


Mi nombre es Marta. Tengo 17 años, soy de estatura mediana, pelo largo y negro y estoy físicamente muy buena, grandes y duras tetas, muy fibrosa y, como soy buena deportista me gusta ir con el cuerpo totalmente depilado.

Sexualmente me considero una ninfómana... me encantan las pollas y en cuanto puedo, que es la mayoría de las veces, que me follen. Es cierto, sólo pienso en el sexo... es el placer al que nunca quiero decir que no y no lo he hecho jamás... me da igual con qué o con quién, eso no es lo importante. Lo vital para mí, es el sexo donde y cuando sea... sin dejar pasar ninguna oportunidad. Y, creedme voy a ser muy sincera. Aunque soy muy joven ya he tenido sexo con todo lo que os podáis imaginar...  Me encantaron todas las experiencias con las amigas... ellas no sabían darme todo el placer que necesitaba pero yo las utilizaba y, a todas, las enseñé cómo adorar un cuerpo.

Lo único que hasta la fecha no había hecho era follarme a alguien de la familia y eso que había tenido oportunidades de hacerlo... ya sabéis una chiquita joven y unos adultos que, en su mayoría, cuando me veían babeaban; con cualquier excusa se colocaban a mi lado o intentaban quedarse a solas conmigo... yo “jugaba” con ellos, les ponía cachondos. Y yo también me ponía como una cerda, pensando en tener sus pollas duras entre mis piernas. Pero con la familia era distinto, solamente buscaba el morbo... encontrar una sensación distinta, prohibida, hasta que, por la noche y durante mis sueños eróticos, les veía a todos ellos.

En una ocasión, me salió la oportunidad a mediados de año, de irme a esquiar que es uno de mis deportes favoritos. A mi padre no le gustó la idea ya que el viaje era largo y, aunque lo había organizado el Ayuntamiento, nadie se había apuntado... y no me dejaba ir sola, ya que era menor. Yo le supliqué hasta que al fin aceptó ya que le di una gran idea... sobre todo para mi. Se trataba de mi tío Alex, hermano suyo de 40 años al que yo sabía que coincidíamos, hasta ese día, en las aficiones deportivas. Así que, tras una llamada de mi padre a su hermano, me dijo que me podía ir pero bajo su “custodia”... y por fin, tras dos semanas llegó el gran día en el que mi tío Alex y yo partimos en su coche hacia la que, después, me llevó a la más absoluta felicidad...

Nada más llegar, decidí tomar un baño relajante y aunque sabía que mi tío podía entrar en cualquier momento, dejé la puerta medio abierta para empezar a probar qué es lo que podía suceder. Oía a tío Alex andar por la habitación pero en ningún momento se acercó al baño. Salí de la bañera, me envolví con la toalla y me senté frente a la chimenea para terminar de secarme. En ningún momento crucé una sola palabra con él ya que era tal el morbo que me daba pensar que estaba sentado en el dormitorio que había justamente a mis espaldas y sentir que en cualquier momento iba a venir, que me quedé allí... inmovilizada... pensando que tío Alex estaría viendo mi cuerpo medio desnudo y decidí empezar a mandarle más señales. Me arrodillé haciendo como que me quería calentar más cerca del fuego y me quedé a cuatro patas... noté como la toalla se había subido un poco con esa postura dejando mi culito al aire... se me pusieron los pelos de punta, pero después de unos minutos de estar en aquella posición, regresé al baño y terminé de vestirme. Pasé después por delante de la habitación, saludé a mi tío y me fui a la mía con una gran sonrisa sabiendo que él me había observado durante todo el rato que estuve en el salón.

Esa noche, cuando ya nos habíamos ido cada uno a nuestra habitación, yo ya no podía más, estaba tremendamente excitada así que me quedé desnuda encima de la cama y comencé a masturbarme... sin preocuparme que entrara mi tío, dando pequeños gritos de placer... pero con tanta efusividad lo único que conseguí es quedarme dormida. A media noche me desperté, seguía desnuda  y vi que la puerta estaba abierta. En esos momentos me vino a la mente que mi tío me había estado espiando... mi corazón empezó a latir cada vez más deprisa, me levanté, sin hacer ruido entré en su dormitorio y me metí en su cama... le comencé a acariciar el pelo acercándome cada vez más a su cuerpo... mis pechos tocaban con su espalda y las piernas con su culo. Él empezó a despertarse y tomando mi mano la llevó hacia su pene, que como podéis imaginar lo tenía bien duro. Yo, a esas alturas de mi excitación, no tenía ganas de tocar así que le desnudé llevando rápidamente su enorme y peluda polla hacia mi boca... aquello era un placer inmenso, era la polla más gorda que nunca había visto, con una cabezota grande muy rosa y sin la piel. La chupaba una y otra vez, arriba, abajo con movimientos lentos... tenía que tener cuidado ya que me sentía como una perra en celo y temía dañarle. Recorrí con la lengua todo su tronco lleno de venas hinchadas hasta llegar a los huevos que, con delicadeza, metí en la boca... era mi ídolo, estaba a sus órdenes.

De pronto, se levantó sin decirme nada, abrió su bolsa de viaje y sacó un tubo de lo que parecía ser una pomada. A mí, ya os digo que no me importaba nada de lo que podía pasar, estaba sumisa a lo que quisiera hacer conmigo mi tío. Me ordenó que me sentase al borde de la cama y me tumbara con las piernas abiertas, subidas tocando con las pantorrillas en la tripa y sujetándolas con las manos. Obedecí como una buena cerda que me sentía en esos momentos. Tío Alex empezó a chupar mis pies, uno a uno los dedos. Después puso un poco de aquella crema en un dedo y lo depositó en mi ano metiendolo poco a poco... lo sacaba y metía a placer, yo estaba muy dilatada, me estaba provocando un orgasmo... y fue a más cuando mientras metía y sacaba su dedo del ano comenzó a chuparme el coño... empecé a tener espasmos por todo mi cuerpo, aquello era el placer más grande que me habían provocado. Gritaba y cogía de la colcha, tirando de ella para hacer fuerza... que placer... Mi tío seguía con sus dedos en el ano, rebuscando en su interior, los notaba... de vez en cuando los sacaba pero ya no usaba la crema, se los metía en la boca y, mojados los volvía a meter en mi culillo... así, con mis espasmos y jadeos pasamos un buen rato. Ya me había hecho correrme en varias ocasiones pero necesitaba correrse él. Sin hablar ni una sola palabra desde que empezó aquello, sabíamos en todo momento lo que debíamos hacer.

Mi tío se había portado con su sobrina muy bien y era mi turno... estaba sobrexcitada, era una perra en celo, pero quería ser muy delicada. Así que después de experimentar con su ano, chupando y metiendo mis deditos en él, me coloqué a cuatro patas y empezó a follarme con su enorme polla como nadie lo había hecho... era un placer indescriptible... le idolatraba, provocó que me corriera en varias ocasiones pero el muy cerdo controlaba su leche y cuando estaba a punto de correrse se quitaba... era realmente delicioso aquel juego, solo un dios como mi tío lo lograba. Me ponía en una y mil posturas y su polla seguía igual de tiesa que al principio hasta que me senté encima de su pene, introduciéndolo por donde sabía que no iba a tener más remedio que echármelo todo... el culo... y mirándole a la cara le saqué la lengua en forma provocadora, comencé a cabalgar arriba y abajo, despacito, haciéndole sufrir... cuando vi que iba a estallar empecé a moverme mas deprisa y dando un fuerte chillido, echó toda su leche dentro de mi. Enseguida me di cuenta que ahora era yo la que estaba al mando de todo... mi tío estaba desarmado así que aproveché y metí su pene en mi boca, haciéndole una limpieza a fondo, lo que provocó al rato otra erección... empezó a masturbarse delante de mi cara y se volvió a correr, esta vez en mi boquita que ya tenía preparada para saborear aquel delicioso manjar. Terminé de chupar aquel maravilloso falo dejándolo bien limpio y acabamos tío y sobrina abrazados encima de la alfombra, delante del fuego... sin decirnos una sola palabra... recordando aquellos intensos momentos que, como no, se repetirían durantes las siguientes semanas hasta la vuelta a la vida cotidiana... ya os seguiré contando

8 comentarios
  1. que pecaminoso relato nada relajante muy erótico y caliente...me e quedado con las ganas y tener una familia así de cariñosa jaja

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    1. Muy pecaminoso, ya me conoces... y además de mis principios.

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  2. Las relaciones incestuosas (no sé si se llaman así también cuando son con un tío carnal) me dan un poquito de asquito.
    Claro, que con un tío así creo que no hay mujer que pudiera resistirse!

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    1. Justamente lo que le pasó a Marta... se trataba de su tío, estaba buenísimo y encima ella estaba despendolada... pues ale! a no perder el momento.

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  3. RECUERDO HABER LEIDO ANTES ESTA HISTORIA,,, Y ME HA ENCANTADO VOLVERLA A LEER.
    MUY AFORTUNADOS TIO Y SOBRINA.
    SALUDOS GÙDE!!!

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    1. Sí, como he puesto, fue publicada en Mayo del 2008... mis primeros relatos. Unos comienzos muy ardientes en esta cabeza tan caliente jajajajajaja.

      Salu2

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  4. Yo me convenci hace mucho de que si se hubiera dado la oportunidad, no habria tenido problema en hacerlo con una prima, lamentablemente todas son mas feas que el hambre.

    Y si tienes el telefono de esta chica Marta, dile que cuando cumpla 18 la invito a México :P

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    1. Ya los ha cumplido. Este relato lo escribí hace 5 años jejejejeje

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