DOS SUMISOS

miércoles, 4 de noviembre de 2015

Llegué a casa de mi Ama. Iba a ser un día como otro cualquiera... comimos sentados encima de la cama (siempre lo hacíamos así), desnudos y sin perder un solo minuto de todas aquellas sensaciones que nos producía ese estado.

Ella puso una peli que yo no había visto... La Historia de O... y mientras iban pasando los minutos, me fui poniendo super excitado. Sabiéndolo, fue masajeando con sus pies mi pecho hasta ponerlos encima de la polla que estaba bien dura y a su gusto... y justo en el momento que me corrí sobre sus dedos, le pedí perdón.

- Se que no debo correrme hasta que me lo ordenes.
- Esta peli era una prueba y veo que no estás preparado. Pero sabes, te voy a dar algo que creo que te hará estar más espabilado en la próxima.

Se levantó de la cama y salió del dormitorio. Mi corazón, no se por qué, empezó a latir más deprisa... quizá intuía mi subconsciente que iba a venir con una prueba.

Apareció en la habitación y tras ella un chico, menor que yo. Se desnudó. Tenía un cuerpo bonito y muy bien proporcionado además de dotado excelentemente. Pensé, "por fin un trío aunque me hubiera gustado con otra chica... que bien me conoce".

Le ordenó meterse en la cama. Cogió su cámara y comenzó a grabar.

- Ahora es tu turno esclavo mio, es tu prueba... haz gozar a tu Ama mostrándome todo, exactamente todo lo que sabes hacer... pero esta vez con él.

¿Sorprendido?, no... soy lo suficientemente morboso y perverso. Así que comencé a acariciar aquel apolíneo cuerpo como si fuera el de mi Ama. Bajé hasta sus pies (nunca hubiera pensado estar a los pies de un hombre) y se los besé y chupé a la vez que ya iba notando como mi polla se iba poniendo más y más dura... llegó un punto en el que me dio igual quien estuviera en aquel dormitorio.

Subí, besando sus piernas hasta llegar a su polla, ya enorme y, como nunca hubiese pensado, la comencé a besar... pasando mi lengua sobre sus prepucio tenso. Me estaba gustando mucho, además le escuchaba gemir y, en momento que metí aquel falo en mi boca dio un gran suspiro... seguro que mi Ama estaba a cien. Así fue... se puso a horcajadas sobre la boca de mi compañero y pasados unos segundos, tras una gran espasmo, él se corrió en mi boca.


En ese momento, no sé si me gustó tener esa sensación, ese sabor. Pero seguro que es lo que excitaría a mi Ama.

Ella acabó corriéndose sobre él, me miró y sonrió.

- Te has portado como nunca hubiera pensado. Esta prueba te ha hecho más fuerte y estoy contenta. Ahora ya nos tienes a los dos... juguemos a lo que quieras.


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